Tras haber pasado una semana desde el primer servicio, contactando con las personas que asistieron, reuniéndonos todos nosotros, con los profesores y haciendo un feedback general de cómo fueron las comidas, quríamos haceros una especie de resumen de cómo surgió Comete Pecados.

A los alumnos de tercero de grado del Basque Culinary Center, mediante una asignatura llamado taller Experimental nos dan la oportunidad de crear un restaurante pop-up llevada totalmente por nosotros con el asesoramiento de varios profesores. Se trata de crear una experiencia al comensal, marcando la diferencia de los demás restaurantes existentes, algo diferente, original, que a las personas que vengan a comer, por algún detalle no se les vaya a olvidar que han estado ahí.

“¿Por qué elegimos los 7 pecados? “Nos ha preguntado mucha gente. Sinceramente surgió de la  nada, estuvimos pensando diferentes tipos de restaurantes temáticos pero nos dimos cuenta que con ellos no podíamos hacer una vivencia única e inolvidable para los demás. Entonces llegamos a la conclusión que con los siete  pecados podíamos interactuar mucho con el cliente,  darle juego, hacerlo dinámico y ambientarlo todo de tal manera desde el primer momento para que el comensal supiera que venía a divertirse pecando.

Ha sido un mes y medio intenso de trabajo y de darle vueltas a la cabeza continuamente para conseguir llegar a las personas y representar tanto en el plato  como en la sala y en la mesa todos los pecados de manera que se pudieran adivinar con facilidad. Hemos de decir que la evolución ha sido constante y que cada fallo que cometimos en las dos primeras comidas, para la tercera lo arreglamos para que todo fuera perfecto, una pena no poder tener más porque aún hubieran ido mejor, parece que fue ayer cuando comenzamos, pero como todo en esta vida, ya ha acabado.

Tenemos que decir que nos nos arrepentimos de haber invertido tanto tiempo en la organización porque lo que nos hemos guardado y hemos aprendido no tiene precio.

Agradecemos de todo corazón la asistencia en estos días tan especiales para nosotros, nos habéis hecho sentir satisfechos de lo que os hemos preparado y esto es digno de reconocer.

Dar las gracias de nuevo también a los patrocinadores por el suministro de bebidas: a la bodega Jaume Giró i Giró por el cava, a la bodega Casal de Armán por el vino blanco, a Casa de la Ermita por el vino tinto y a Kapela, por ser nuestro proveedor.

El equipo se despide con muchos buenos recuerdos vividos. Ha sido para nosotros una gran experiencia y esperamos haber conseguido lomismo para vosotros.

¡MUCHAS GRACIAS y hasta siempre!

Anuncios